Just in time en logística: qué es y cuáles son sus desafíos

El término “Just in time” o “Justo a tiempo” en el sector de la logística no es nuevo, pero sigue estando en primer línea de fuego como una de las mejores estrategias de gestión de muchos eCommerce.

También conocido por las siglas JIT, es una técnica utilizada en las cadenas de suministro de todo tipo de negocios y su filosofía se puede resumir así: tener la cantidad exacta de material en el lugar justo y en el momento adecuado.

Su origen proviene de Japón. Durante los años 60 y 70, muchas grandes empresas fueron desarrollando una serie de sistemas de producción innovadores que permitieran una mayor eficiencia y una menor necesidad de almacenar gran cantidad de inventario en fábrica. Dentro de todos los que se crearon, destacó sobre manera el aplicado en las plantas de fabricación de automóviles de Toyota, conocido como TPS (Toyota Production System) o Just in time.

Este proceso se basaba fundamentalmente en eliminar los stocks innecesarios, hacer más eficiente todas las fases productivas, optimizar costes y responder a los clientes mejor y más rápido.

En la década de los 80 este sistema se extendió a las fábricas occidentales, y a día de hoy, el JIT en logística persigue reducir el coste de la gestión y las pérdidas en almacenes provocadas por acciones innecesarias. De hecho, es un proceso que no se basa en ninguna predicción, sino en pedidos reales: Just in time significa disponer de los productos estrictamente necesarios, en sus cantidades justas y en el momento adecuado para completar el proceso productivo.

Las ventajas del JIT logístico: mejor gestión, ahorro y flexibilidad

Una de las primeras consecuencias logísticas de la implantación del Just in time es la reducción del stock. Y es que es un proceso diseñado para que cada fase del sistema de producción solo aproveche la cantidad necesaria del paso anterior y entregue al siguiente también.

De este modo, no solo es más fluido el flujo, sino que además se podrán disminuir considerablemente -e incluso hasta eliminar en gran medida- las necesidades de almacenamiento.

Y es que una de las implicaciones más directas de reducir los inventarios es una menor necesidad de espacio para almacenar, pero las ventajas no se quedan ahí. Además, se reducirán mucho los productos obsoletos, y aquellos que pierden valor mientras están almacenados. También se ahorrarán horas de trabajo dedicadas a ubicar la mercancía y se notará una bajada importante en el dinero invertido en compra de materiales y productos.

Así, a grandes rasgos, podemos resumir los beneficios del Just in Time en logística en:

  • - Producción limitada únicamente a lo necesario, en el momento adecuado y en las cantidades precisas. Esto consigue reducir al máximo los costes.
  • - Relación más cercana y eficaz con los proveedores logísticos.
  • - Ofrece una flexibilidad esencial para las empresas, a las que dota de una mayor capacidad de reacción ante cambios imprevistos en el mercado.
  • - Reducción de los pasos de todas las fases productivas y, como consecuencia, impacto muy importante en los costes de compras, de financiación y de almacenaje.

A qué se enfrenta este sistema: desafíos del Just in time en logística

La implantación de esta estrategia de trabajo requiere de una planificación, y no debe ser visto únicamente como un modelo de gestión de inventario, sino como un sistema que afecta al modelo de trabajo y a las decisiones de toda la empresa en general.

De hecho, en los procesos logísticos, JIT implica tener que acostumbrarse a que los nuevos lotes de mercancías y/o productos serán más pequeños y numerosos. Y esto conlleva otro reto: la logística debe adaptarse a ello, e incluso puede ser necesario llevar a cabo algunos reajustes en los proveedores logísticos, si es que los actuales están especializados en grandes volúmenes y no pueden adaptarse a las nuevas directrices basadas en partidas más pequeñas y frecuentes.

Lo mismo ocurre con la logística interna. También se verá afectada y necesitará reajustarse.

La integración eficaz de los proveedores con los clientes es otro de los grandes retos del Just in time. Para poder mantener el flujo productivo adecuado, es proceso conocer la cantidad de productos que necesitaremos en cada momento y asegurar que el proceso de envío sea eficiente y puntual.

Y es que las exigencias del modelo JIT llevan a las empresas hacia la mejora de procesos, y por lo tanto, es imprescindible el cumplimiento de las entregas en fecha o la estandarización y simplificación de todas las fases logísticas.

Por todo ello, estos son los retos esenciales del Just in time:

  • - Reajustar la relación con los proveedores logísticos, con el fin de contar con el apoyo de aquellos que sepan adecuarse a las necesidades de este sistema.
  • - Coordinación efectiva de proveedores con clientes, para asegurar las entregas puntuales.
  • - Capacidad de reacción ante los aumentos de la demanda. Puesto que el stock está limitado a lo esencial, es imprescindible contar con una respuesta efectiva ante los picos de pedidos.
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Todo lo que debes saber el proceso logístico en el eCommerce

Los factores que definen el desarrollo de un negocio online son muchos y variados, pero uno de los que impactan más directamente y en mayor grado en el éxito empresarial de un comercio electrónico es sin duda la calidad de sus procesos logísticos.

Estos deben renovarse y adaptarse irremediablemente a las tendencias del mercado, un entorno cada vez más globalizado y extenso. De hecho, el modelo de negocio que supone un eCommerce ha supuesto una revolución económica, ya que ha transformado por completo al tradicional sistema de ventas y ha modificado de un modo absoluto la relación entre el comprador y el vendedor, generando nuevos modelos de negocios.

Ahora bien, para que este tipo de negocios alcance el éxito, la relación entre el eCommerce y la logística es extremadamente estrecha. Y es así porque el reto fundamental de este tipo de negocios online es lograr la máxima satisfacción del cliente, y esta jamás se alcanzará si hay problemas en la cadena de suministro, los productos llegan en mal estado, se producen retrasos en la entrega de la mercancía, o no se da al usuario facilidades en los procesos de devolución, entre otros muchos errores.

Un fallo de reparto o cualquier otra incidencia relacionada con el envío puede provocar que un comprador no vuelva a confiar sus compras en esa tienda on line. Y por ello, los responsables de un eCommerce, independientemente de su tamaño o del tipo de productos que ofrezca, debe tener muy presente que de nada sirve tener una plataforma muy avanzada o un catálogo perfectamente completo y diseñado, si el envío del material no llega a tiempo ni en condiciones óptimas al comprador.

La Última Milla: el gran reto del proceso logístico del comercio electrónico.

El auge del comercio online ha provocado una transformación de las estrategias logísticas del eCommerce. Su función ya no se limita solamente a transportar productos, sino hacerlo en el menor tiempo posible y en las mejores condiciones.

Es así porque los usuarios exigen que sus entregas sean cada vez más rápidas y, por descontado, que cumplan con todas los requisitos de seguridad. Actualmente, la importancia en la inmediatez de las entregas ha adquirido tal nivel que se han convertido en una de las claves esenciales para el éxito de un eCommerce.

Para lograr esta optimización, el comercio electrónico debe contar con alternativas que les permitan dar un respuesta rápida y eficaz. Así, ahorrar no solo en tiempo, sino también en costes, ha de convertirse en una de las máximas de la gestión del negocio.

Todos estos condicionantes forman parte de la Última Milla, uno de los conceptos más importantes dentro del proceso logístico. Se trata de un término que engloba todos los procesos relacionados con la calidad de la entrega final de un pedido online al cliente.

De todos los procedimientos que forman parte de la de la cadena logística del eCommerce, este es más crítico, ya que su consecución es esencial para las tiendas online, los operadores logísticos y todas las figuras que forman parte de este mundo. Y, por supuesto y como consecuencia inmediata, para el cliente que ha realizado su compra.

En este escenario, los dos actores protagonistas -el comercio y las empresas de transporte/mensajería- se enfrentan varios retos que exigen respuestas eficaces si quieren mantener una buena posición en el mercado.

Y es así porque la Última Milla no es un proceso aislado, sino que está compuesto de varias fases que marcarán éxito final del proyecto. Comienza desde que el paquete llega al punto de distribución: el almacén. Allí deberá ser gestionado con una serie de medidas imprescindibles que aseguren las mejores prácticas para su manipulación, almacenamiento y posterior distribución. Después, es el turno de los envíos.

Por ello, la colaboración entre el eCommerce y los transportistas es esencial. Ambos deben ofrecer todas las soluciones necesarias de gestión para que las entregas se realicen de la forma más satisfactoria, eficaz y rápida posible.

Consejos para minimizar los gastos logísticos de un eCommerce

Según el último estudio de The Chartered Institute of Procurement and Supply, el 70% del gasto de las empresas provienen de las cadenas de suministros. En sus conclusiones, afirman que el control eficaz de la logística es un proceso que impacta directamente en materia de costes dentro de las organizaciones, por lo que estas deben encontrar las herramientas que permitan optimizar todas las tareas, logrando así una reducción de los costes.

Si extrapolamos estos datos al mercado de los eCommerce, la importancia de los gastos logísticos se hace aún más evidente. De hecho, según el Observatorio Sectorial DBK de Informa, el comercio electrónico impulsa un 5,6% las ventas de los operadores logísticos en España.

Este dato pone de manifiesto la gran relación que existe entre las tiendas online y las empresas de logística y cómo estas forman parte de la estructura de los negocios digitales. Concretamente, este último estudio asegura que los costes de logística representan alrededor del 25% de los gastos totales de los eCommerce.

Se trata de un porcentaje nada desdeñable, ya que supone un cuarto de los costes generales. Por ello, cada vez son más los negocios en la red que buscan el modo más adecuado de reducir este gasto y optimizar, como consecuencia, su rendimiento.

En este sentido, existen alternativas para ahorrar en logística, donde aspectos como el almacenamiento, el packing, el transporte y la distribución del producto deben ser los principales elementos que nunca deben faltar.

También es esencial encontrar el modo de ahorrar costes y ganar eficacia. Y para ello, es esencial contar con un sistema de gestión eficaz para reducir gastos: la rapidez en la entrega es una de las principales prioridades de cualquier eCommerce, y su cumplimiento sería imposible si no se cuenta con el apoyo de los servicios de transporte. Sobre todo, cuando el volumen de productos es muy elevado y es difícil mantener un control absoluto de la mercancía de un modo local o manual.

Por ello, un modo efectivo de lograr este objetivo es contar con una plataforma de gestión integral que incluya módulos especialmente diseñados para ello. Es el caso de la integraciones para automatizar la logística de Packlink PRO.

Se trata de plugins gratuitos que permiten conectar una tienda online con un módulo de envío y acceder así a más de 300 servicios de mensajería y con las principales empresas de mensajería y paquetería del mercado.

Además, permite gestionar todos los envíos desde una única plataforma y es compatible con marketplaces como Amazon o eBay, así como con las plataformas de comercio electrónico más utilizadas, como es el caso de Shopify, PrestaShop, o WooCommerce.

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Cómo la búsqueda por voz afecta a la logística

Las tecnologías de voz para operaciones relacionadas con el sector logístico han alcanzado durante la última década un enorme grado de madurez. La gestión de diferentes operaciones a partir de sistemas que emplean el uso de la voz ha pasado de ser algo puntual a convertirse en el día a día de los almacenes y centros de distribución.

Esta avance llegó para solucionar un problema muy arraigado en la logística y que estaba limitando la productividad de muchas de las tareas diarias: la interacción del usuario con el sistema. De hecho, manejar maquinaria o manipular productos son actividades que exigen utilizar las manos, por lo que la atención visual del operario se centra en un punto, pudiendo suponer una distracción que no solo perjudica el rendimiento, sino que afecta a la seguridad.

Para solucionar este tipo de limitaciones, el desarrollo de las tecnologías de voz marcó un punto y aparte en la logística. Sus avances han permitido que en la actualidad sea una realidad más que tangible el reconocimiento eficiente del lenguaje hablado, algo que ha redundado de un modo directo en el incremento de la productividad.

Así, el control por voz forma ya parte del día de un almacén. Este sistema, también conocido como Voice picking o Picking por voz permite una preparación rápida y precisa de pedidos. Los datos intercambiados entre el software y el empleado no solo sirven para llevar a cabo las tareas diarias, sino que pasan a formar parte de una base de datos para mejorar la productividad y gestión del almacén.

Qué son los sistemas de Picking de voz y cómo funcionan

Este tipo de tecnología da asistencia a los trabajadores de un almacén o centro logístico a través de instrucciones verbales. Mediante unos dispositivos que están conectados al sistema de gestión del almacén,  las órdenes se convierten en comandos de voz que el operario escucha.

Una vez cumplidos estos mandatos, el operario lo confirmará también con su voz, y toda la información de estos procesos quedará registrada en el sistema de forma automática.

El gran valor de este sistema es que los trabajadores llevan a cabo todas las fases del picking con rapidez y precisión, eliminando en gran medida los posibles errores humanos en la preparación de los pedidos.

Y es que no podemos olvidar que la eficiencia en la gestión de un almacén tiene al picking como su gran protagonista, y en este sentido, el Voice picking es una de las alternativas que de forma más efectiva aumenta los niveles de productividad, con un efecto tremendamente positivo sobre los resultados de este tipo de operaciones dentro de la cadena de suministros.

Para que este sistema funcione, es necesario un software de picking por voz, una solución que acompañará al operario durante todo el proceso de preparación de un pedido. Este trabajador recibe las indicaciones del sistema y se produce un intercambio de información a través de micrófono, auriculares y un dispositivo de comprobación de datos.

Ventajas de los sistemas de voz en logística

A pesar de su nombre, el Voice picking no se limita únicamente a gestionar las tareas de preparación de pedidos. Su aportación es fundamental también en otras actividades esenciales del almacén, como las operaciones de cross-docking o recepción de mercancías.

Esta una de las principales ventajas de este tipo de tecnología, la versatilidad que ofrecen. Pero sus beneficios no se quedan aquí, van mucho más allá:

  • Eliminación de fallos humanos: está comprobado que la utilización de sistemas de reconocimiento de voz reduce la tasa de errores en un 80-90%.
  • Reducción de costes: pese a la inversión inicial, necesaria para instalar este sistema en una empresa, esta tecnología disminuye considerablemente los gastos, ya que se puede realizar el mismo trabajo con una plantilla más reducida y obtener un retorno de la inversión rápidamente.
  • Aumento de la productividad: la velocidad de trabajo aumenta en gran mediad, consiguiendo que se procesen un mayor número de pedidos en el mismo tiempo.
  • Incremento de la satisfacción del empleado y de los clientes: los operarios, al tener la vista y las manos libres, pueden trabajar con mayor eficiencia, lo que implica a su vez el aumento de la satisfacción y motivación laboral. En el caso del cliente, la tecnología de voz consigue que las entregas sean más puntuales y correctas, evitando incidencias y devoluciones.

Como podemos ver, la introducción de los sistemas de búsqueda por voz en el sector logística generan multitud de beneficios, tanto para la propia empresa, como para los usuarios y clientes, por eso no es de extrañar, que cada vez más empresas adapten esta nueva tecnología en su día a día.

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¿Qué es picking y packing?

Importancia del picking y packing en la logística de empresas

El auge del comercio online ha traído consigo un cambio significativo en las estrategias operativas de las empresas. Ya no se trata únicamente de ofrecer un buen producto, sino de realizar su envío en el menos tiempo posible y con todas las garantías.

Es aquí donde la logística adquiere una relevancia transcendental. La importancia en la rapidez de las entregas ha adquirido tal importancia que actualmente es una clave esencial para el éxito de un eCommerce. Cuanto más rápidos sean los envíos, más satisfechos estarán los clientes.

Por ello, las empresas del sector logístico han adaptado sus estrategias empresariales, e incluso han tenido que apostar e invertir en nuevas líneas de negocio. El objetivo es claro: competir en un mercado en el que los envíos inmediatos son los protagonistas de los negocios online.

Gracias a ello, los responsables de comercios electrónicos cuentan en la actualidad con alternativas eficientes para llevar a cabo con eficacia todas las acciones relacionadas con su logística.

Dos de las estrategias más comúnmente utilizadas son el picking y el packing. Ambas se han convertido en tareas esenciales que forman parte de la columna vertebral del proceso logístico de un eCommerce. Su gestión inteligente determinará en gran medida la evolución de estos negocios online y su posicionamiento en el mercado.

Picking: qué es y cómo mejorar su gestión

También conocido como proceso de preparación de pedidos, el objetivo del picking es seleccionar y recoger todos los productos que formarán parte de un pedido. Se trata de la recogida, selección o recolección de la mercancía y abarca todo el proceso de preparación, desde la recogida hasta su destino. Su objetivo principal es el de mejorar los tiempos y la eficiencia.

Pero, al igual que es una de las acciones más importantes dentro la ejecución logística, también es una de las que más recursos consumen dentro del negocio, sobre todo en cuestión de tiempo y de personal necesario para llevar a cabo todos los trámites.

Cuando el negocio está empezando y la cantidad de pedidos es muy reducida, este trámite se puede llevar a cabo manualmente y de forma rápida, pero cuando el volumen crece, es esencial optimizar la gestión del almacén del eCommerce con un sistema eficiente que consolide todo el proceso y los recursos necesarios para ello.

La implantación de una estrategia logística para el picking es uno de los retos más importantes a los que se enfrentan los negocios de comercio electrónico, sobre todo en el mercado en el que vivimos, tan globalizado y marcado por la competencia.

En este panorama, una gestión inteligente de los procesos logísticos es la única vía que garantizará a las tiendas online no quedarse atrás y ofrecer un verdadero valor añadido a sus clientes, que les diferencie del resto y les permita crecer.

La optimización del picking en el eCommerce responde por lo tanto a dos objetivos clave: ahorro de los costes asociados con las fases del proceso e incremento de la velocidad en la preparación de los pedidos recibidos desde la tienda online.

Aunque estos aspectos son básicos y esenciales, no son los únicos beneficios que la optimización del picking trae consigo a las empresas. También es importante cómo esta tarea aumentará la productividad de los recursos del negocio, les permitirá tener un mayor control del almacén y consolidará la gestión de los envíos, tres ventajas que impactarán de manera inmediata en la calidad de los servicios ofrecidos y, como consecuencia, en la proyección del negocio.

Estos son los elementos que nunca deben faltar en una estrategia bien definida de picking:

  • • Paletización de la mercancía: los productos se depositan en palets para un almacenaje eficiente y para su posterior transporte. Es el modo de conseguir que la manipulación de la mercancía sea más sencilla, se ahorra espacio y se rentabilizan los tiempos de carga y descarga.
  • • Etiquetado: después de que los productos se embalen de manera temporal, se etiquetan. Con estos dos procedimientos, no solo se protege la mercancía, sino que además se permite tener un acceso más inmediato a toda la información relevante.
  • • Confección del packing list: se trata de una lista, destinada al transportista, que contiene todos los elementos incluidos en el paquete. Es un documento obligatorio de cara a que los paquetes pasen los trámites aduaneros y sirve además como comprobante a la hora de la llegada a almacenes. Esta guía te ayudará a aprender cómo hacer el packing list.
  • • Carga de las mercancías para su distribución: es el último eslabón de los operadores logísticos. Sus profesionales se encargarán de cargar los productos de cada pedido en los medios de transporte que se emplearán para que lleguen a su destino.

Packing: cómo funciona el proceso y en qué se diferencia del picking

Por su parte, el packing hace referencia al proceso de acondicionamiento y empaquetado de los pedidos para su posterior expedición. Las principales tareas que engloba esta acción son las siguientes:

  • • Selección del embalaje y empaquetado: se hace en función del tamaño y número de productos y de sus características específicas. La resistencia de la caja y el material de relleno adecuado son fundamentales para preservar en buenas condiciones el contenido del envío.
  • • Verificación de modelo, cantidad, peso y volumen: se trata de una comprobación esencial para llegar a tiempo en caso de error previo en el picking, y como garantía de que el paquete cumple con los requisitos del servicio de transporte.
  • • Etiquetado para su expedición: se pega en el exterior de la caja de cartón y contiene el número de referencia del pedido, la dirección de envío y el código de tracking. En la etiqueta aparece un código de barras que, una vez escaneado, permite acceder a la información ligada a él y así asegurar la trazabilidad de todo el proceso.

Aunque como hemos visto, el picking y el packing no son lo mismo, pueden convertirse en tareas consecutivas y, por puesto, complementarias. Las fronteras entre ambos procesos se desdibujan a menudo, ya que el flujo de materiales en el almacén está altamente interrelacionado.

Pero lo más habitual, sobre todo en almacenes con un volumen importante de preparación de pedidos, es que unos operarios se encarguen de realizar las tareas específicas de picking (extracción y desplazamientos) y a otros del packing (verificación y empaquetado final). Es el mejor modo de ahorrar tiempo y aprovechar al máximo los recursos logísticos para que los procesos de preparación de pedidos no se detengan y se cumpla puntualmente con los plazos de entrega.

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Logística inversa: ¿qué es y para qué sirve?

¿Qué es la logística inversa?

El volumen de clientes que realizan sus compras en tiendas online, ya sea en marketplaces o en negocios más pequeños, no para de crecer. Y a medida que aumentan las ventas, también lo hacen en gran medida las exigencias de los usuarios, quienes demandan respuestas que les aporten una buena calidad de servicio.

Uno de los procesos en los que más se exige una experiencia de usuario satisfactoria es en la de logística inversa. Este concepto se refiere al procedimiento de gestión de la cadena de suministro que traslada los productos o materiales desde el consumidor o el usuario hasta el fabricante.

Dicho de otra manera, es como una compra pero en sentido inverso. Se trata, en definitiva de las fases que culminan en la devolución de un producto.

Hay diferentes razones para solicitar este servicio. Las más habituales que la mercancía que llega al comprador esté dañada o defectuosa, no coincidir la cantidad solicitada o no ser el producto correcto o que se trate de un pedido duplicado.

Una vez que ha sido devuelta a los fabricantes o a los puntos de recogida, puede ser reutilizada, reciclada e incluso en ocasiones se procederá a su eliminación.

La importancia de la logística inversa en la atención al cliente

Independientemente de la causa o del fin, la logística inversa se ha convertido en uno de los principales ejes de la reputación de los eCommerce y está considerada como un punto clave del éxito de los comercios electrónicos.

La razón está clara: la experiencia de compra es uno de los factores esenciales que deben ofrecer las tiendas online. Y es así porque es un requerimiento vital de los compradores.

Todo esto ha convertido a los procesos de logística inversa en el valor diferencial en una experiencia de compra online. Una logística débil en el proceso de devolución puede tener un impacto exponencial en el rendimiento del negocio, ya que no solo nos arriesgamos a perder un cliente, sino que el mayor impacto está en la publicidad negativa que nos genere al compartir su experiencia. Y esto, irremediablemente, hará que nuestra reputación caiga en picado.

Por ello, establecer una política de tratamiento de devoluciones eficaz debe ser una tarea obligatoria para todo eCommerce. Sus responsables deberán elaborar una estrategia que contemple todo el proceso en su extensión y que incluya una serie de parámetros, como el modo de tramitar la devolución, cómo ha de ir empaquetada y etiquetada la mercancía, así como determinar si los gastos de envío están incluidos, entre otros.

También, deberán estar claramente explicados cuáles son los canales para hacer una devolución y el modo correcto de utilizarlos.

Pero, a pesar de todos estos argumentos, el proceso de devolución continúa siendo una de las tareas pendientes de muchos eCommerce, los cuales no son capaces de llevarlo a cabo de forma eficiente.

Estos comercios online no son conscientes que una experiencia positiva de compra es la base sobre la que sustenta el éxito del negocio, y esta no acaba cuando el producto llega a manos de usuario.

Y la realidad es que las facilidades a la hora de realizar las devoluciones son clave para los consumidores. De hecho, en muchos casos son un aspecto esencial a la hora de decidirse por una tienda online u otra (prueba de ello son las facilidades que muchos marketplaces de referencia ponen en manos de sus compradores para tramitar el reemplazo o devolución total de sus productos).

Por ello, todos los eCommerce deben basar su estrategias en mejorar la experiencia del cliente en este sentido. Y dentro de estas, reducir los costes y agilizar los tiempos en las gestiones son aspectos fundamentales. Solo así se podrá ofrecer un servicio logístico integral y aumentar su cadena de valor.

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¿Qué clases de etiquetas de mercancías peligrosas existen?

Las mercancías peligrosas hacen referencia a aquellos artículos o sustancias que podrían suponer un riesgo para la salud y para la seguridad del Medio Ambiente y/o de las personas. Debido a sus características, son productos que están sometidos una estricta regulación que marca una serie de requisitos obligatorios para su almacenamiento, manipulación y transporte.

Por ello, para mover este tipo de mercancía es necesario confiar en profesionales especialmente formados para embalar adecuadamente estos artículos, manipularlos del modo correcto y transportarlos con todos los requisitos de seguridad según marca la ley.

Estas son las 4 pautas esenciales para enviar mercancías peligrosas:

  • Conocer la normativa: antes de manipular, empaquetar o transportar cualquier sustancia o material considerado como peligroso, es necesario seguir las normas y estipulaciones creadas por los organismos oficiales. Existen diferentes clases de embalajes y etiquetas exigidas, además de diversa documentación dependiendo del tipo de material y del medio de transporte.
  • Clasificar y declarar el envío: el remitente es el último y único responsable de garantizar que las mercancías peligrosas se clasifiquen adecuadamente -con sus etiquetas correspondientes-, que aporten toda la documentación exigida y que sean declaradas en función de las leyes que rigen los países de origen, tránsito y destino.
  • Cumplir con las exigencias de embalaje: como norma general, se exigen embalajes certificados con diferentes marcas y especificaciones definidas por las Naciones Unidas. Deberán estar situadas en un lugar visible.
  • Seguir la normativa referente al etiquetado y documentación: es obligatorio incluir etiquetas visibles que indiquen el tipo de peligro. Además, es necesario asegurarse de aportar todos los documentos necesarios, como el albarán, la documentación aduanera -para cualquier envío hacia o desde un país no europeo- y la declaración del remitente. En este último documento, el remitente debe incluir en el paquete una declaración impresa que certifique que las mercancías peligrosas han sido embaladas, etiquetadas y declaradas de acuerdo con las normativas vigentes.

¿Cuáles son las etiquetas de mercancías peligrosas obligatorias?

A la hora de realizar el transporte de mercancías que supongan un riesgo, hay un elemento fundamental que ayuda en gran medida por la cantidad de información que aporta: las etiquetas.

Este etiquetado indica cuál es tipo de transporte adecuado para ese tipo de productos, cómo debe ser manipulados y, sobre todo, los riesgos que se puede llegar a producir. Pero más allá de aportar una información muy valiosa, estas etiquetas son obligatorias y deben estar siempre colocadas en un lugar visible.

Según la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE), existen 9 clases de mercancías peligrosas, que deberán ser identificadas con sus correspondientes etiquetas:

Clase 1. Objetos y materiales explosivos

Artículos como fuegos artificiales, cohetes, detonadores y otros materiales pirotécnicos. Dentro de este grupo, hay 6 subdivisiones. Las tres primeras son:

  • Clase 1.1: materias y objetos con riesgo de producir una explosión en masa.
  • Clase 1.2: con riesgo de proyección, pero no de explosión en masa.
  • Clase 1.3: con riesgo de producir un incendio ligero, efectos de onda expansiva o de proyección, pero sin riesgo de una explosión en masa.

La etiqueta identificativa para estas 3 subdivisiones es:

mercancias peligrosas clase 1

El resto de los subgrupos de materiales explosivos son:

  • Clase 1.4: materias y objetos con un pequeño riesgo de explosión en caso de arder. La explosión se restringe a los bultos y no provocan una proyección de elementos.
  • Clase 1.5: productos muy poco sensibles a la explosión en masa en condiciones normales de transporte.
  • Clase 1.6: objetos extremadamente poco sensibles a una explosión.

Las etiquetas de estas otras tres subdivisiones indican el número de cada tipo (1.4; 1.5 y 1.6) junto al número 1 en la parte inferior:

etiqueta peligrosos 1.5

Clase 2. Gases

Los gases pueden encontrarse licuados, comprimidos o refrigerados, y se clasifican en gases asfixiantes, comburentes, inflamables o tóxicos. Hay 3 subdivisiones:

  • Clase 2.1: gases inflamables (butano)
gases inflamables
  • Clase 2.2: gases no inflamables/no tóxicos (helio). Producen asfixia al sustituir al oxígeno y favorecen la combustión más que el aire normal.
gases no inflamables
  • Clase 2.3: Gases tóxicos (cloro). Si los respiramos, pueden provocarnos graves daños o incluso llegar a matar. Además, son inflamables y corrosivos.
gases toxicos

Clase 3. Líquidos inflamables (disolventes y pinturas, gasolina o aguarrás)

gases inflamables

Clase 4. Sólidos inflamables y sustancias con riesgo de combustión espontánea. Existen 3 tipos:

  • Clase 4.1: sólidos inflamables. En condiciones normales de transporte son inflamables y la fricción puede provocar incendios.
solidos inflamables
  • Clase 4.2: sustancias que pueden sufrir combustión espontánea (carbón).
combustion espontanea
  • Clase 4.3: sustancias que pueden inflamarse al contacto con el agua (sodio o potasio).
sodio potasio

Clase 5. Sustancias comburentes y peróxidos orgánicos. Se dividen en 2 clases:

  • Clase 5.1: líquidos o sólidos comburentes. Favorecen la combustión, por lo que si entran en contacto con otros tipo de materiales, pueden provocar incendios.
comburentes
  • Clase 5.2: peróxidos orgánicos. Sustancias derivadas del peróxido de hidrógeno. Son extremadamente peligrosas.
peroxidos organicos

Clase 6. Materias tóxicas e infecciosas. Sustancias que se dividen en 2 subgrupos:

  • Clase 6.1: sustancias tóxicas. Pueden hasta provocar la muerte si son ingeridas, inhaladas o si entran en contacto con la piel.
sustancias toxicas
  • Clase 6.2: sustancias infecciosas. Esta mercancía peligrosa contiene microorganismos que pueden causar graves enfermedades o la muerte.
sustancias infecciosas

Clase 7. Materiales radioactivos (uranio o plutonio)

  • Existen tres categorías, dependiendo de su nivel de radiación y su material fisionable. Sus etiquetas son las siguientes:
material radioactivo

Clase 8. Corrosivos.

  • Sustancias que dañan la piel y producen envenenamiento por inhalación o ingestión (ácido sulfúrico o hipoclorito sódico).
corrosivos

Clase 9. Objetos con peligros diversos.

  • Aquí se engloba todos aquellos peligros que no han sido mencionados anteriormente (hielo seco, dioxinas, airbags, pilas de litio…)
peligros diversos
Las mercancías peligrosas hacen referencia a aquellos artículos o sustancias que podrían suponer un riesgo para la salud y para la seguridad del Medio Ambiente y/o de las personas. Debido a sus caractLeer más

Despacho de aduanas, qué es y cuáles son sus funciones

El Despacho de Aduanas es el conjunto de trámites que se llevan a cabo en las depósitos aduaneros para controlar, supervisar y autorizar la entrada o salida de mercancías en un territorio concreto durante una operación de comercio internacional.

Estas operaciones son de obligado cumplimiento, y están sujetas a una serie de normas legislativas para facilitar el envío y recepción de los productos de puertos, aeropuertos y zonas francas internacionales.

En el caso concreto de España, solo es necesario para los países que estén fuera de Europa. Y la información que se tiene que aportar comprende desde los datos fiscales del exportador o importador hasta la descripción, origen y destino de la mercancía, pasando por el número de bultos, peso bruto y peso neto, volumen, tipo y procedencia del medio de transporte, así como los impuestos a abonar.

En este artículo le vamos a contar todo lo que debe saber sobre el despacho de aduanas, un aspecto fundamental al que debe prestar mucha atención a la hora de realizar cualquier compraventa internacional.

De todos modos, puedes estar tranquilo, porque si contratas tus envíos a través de Packlink, nos encargaremos de explicarte los pasos uno a uno para que el proceso sea muy sencillo.

Documentación para aduanas: ¿qué debo aportar?

Si vas a enviar fuera de la Unión Europea, deberás adjuntar siempre una factura de aduana y una lista con una relación de contenidos del paquete, llamada Packing list. Puede que, dependiendo del tipo de mercancía, necesites alguna documentación adicional que te detallaremos en cuanto el transportista nos lo comunique.

Como norma general, estos son los 2 documentos obligatorios para las comercialización de productos a través de las aduanas:

Factura de aduanas

Emitida por el vendedor, acredita la compraventa de las mercancías entre exportador e importador. Se trata de un documento que las autoridades aduaneras de cada país deben procesar. Sobre ella se aplican los impuestos necesarios y se aplican restricciones.

En realidad, es como una factura comercial en la que deben aparecer los siguientes datos:

  • Información del remitente y destinatario: es obligatorio incluir el DNI, NIE o pasaporte de ambos, y en el número VAT, en caso de que se trate de una empresa. Sin esta información, el paquete quedará bloqueado en aduana.
  • Código Taric: un número internacional que utilizan las autoridades aduaneras para clasificar las mercancías. La finalidad del Código Taric es, entro otros objetivo, asegurarse de que tu paquete se entregue sin retrasos.

Si tienes dudas, echa un vistazo a nuestra guía para completar la factura de aduana y sabrás cómo presentarla adecuadamente.

Packing list

Viaja junto a la factura comercial, y es la encargada de detallar los datos de la mercancía. Se trata de una lista con una relación de contenidos del paquete que completa la información de la factura, y debe ser emitida por la persona que realiza el envío, el remitente. En ella, hay que incluir una descripción detallada del contenido de cada paquete, con identificación de las marcas y características de cada objeto. Esta descripción es obligatoria y tiene el carácter de declaración jurada. Es necesario detallar peso bruto y neto, el volumen y la cantidad de bultos.

Este documento es obligatorio porque facilita el reconocimiento selectivo por parte de las autoridades aduaneras y de gran importancia sobre todo en el despacho aduanero físico. También funciona como comprobante para daños y pérdidas de objetos del paquete cuando se han roto y situaciones similares.

Echa un vistazo a esta guía para saber cómo preparar el packing list de tu envío y te en cuenta que toda la documentación que adjuntes para el trámite aduanero, ha de ir firmada o sellada, y fechada. De lo contrario, no tendrá validez.

Mi paquete está retenido en aduanas: ¿qué debo hacer?

Hay otros motivos que pueden hacer que la aduana retenga el envío, como que la documentación presentada no sea correcta o esté incompleta, que el agente aduanero requiera documentación adicional para liberar el envío o bien que no haya sido posible el contacto con el destinatario o éste no haya formalizado el pago de los impuestos aduaneros en destino.

Por ello, es muy importante que te informes bien antes de enviar cualquier tipo de producto con el consulado o aduana del país de destino, porque existen restricciones que impiden o restringen la entrada dependiendo del tipo de mercancía y país de recepción.

Estos son los pasos que debes seguir si tu paquete ha sido retenido en aduanas:

  • Comprobar su retención a través del número de seguimiento o el albarán que te ha facilitado la empresa de transporte que ha gestionado tu envío. Si lo has hecho con nuestro comparador de envíos, podrás comprobarlo en packlink.es
  • Una vez verificado, te llegará un aviso postal de envío internacional con las indicaciones para liberar el paquete.
  • En el transcurso de una semana, el transportista te enviará además una carta de aviso en la que debes rellenar correctamente todos los campos que te soliciten y enviárselos (cuentas con un plazo de 15 días para mandar esa documentación, sino tu producto será devuelto a origen o guardado en un almacén).
  • Cuando la documentación esté revisada, tendrás que pagar una cantidad para su liberación. Habitualmente, los paquetes en aduanas han de hacer frente a un pago del IVA (del 21 %, del 10 % o del 4 %, según el tipo de producto) y a una cantidad que oscila entre el 0 % y el 17 % en materia de aranceles.

Aunque como ves, recuperar tu mercancía es posible, supone una perdida de tiempo y dinero, por lo que te recomendamos seguir las indicaciones y aportar la documentación que te hemos detallado antes de realizar tu envío. Con esto, te asegurarás de que tu paquete llegue sin problemas a su destino.

El Despacho de Aduanas es el conjunto de trámites que se llevan a cabo en las depósitos aduaneros para controlar, supervisar y autorizar la entrada o salida de mercancías en un territorio concreto durLeer más

El código Taric: qué es y para qué sirve

La cumplimentación de la documentación necesaria en una operación de compraventa internacional conlleva una serie de dificultades mayores a las que realizamos cuando se habla de compraventas nacionales.

Seguro que cuando has hecho un envío internacional, has necesitado incluir en tu pedido el código Taric. Sin él, resultaría totalmente imposible contratar cualquier tipo de servicio a un país extranjero. Pero ¿sabes en qué consiste y cuál es su función? Toma nota porque a continuación te explicamos todo lo que necesitas saber de este código internacional.

A la hora de adentrarnos en el comercio internacional, es necesario cumplir una serie de trámites obligatorios. Si somos vendedores, el cobro de la venta dependerá de si la documentación aportada es correcta en tiempo y forma. Y si somos compradores, la validez de los documentos será el factor determinante para poder recoger la mercancía en la aduana sin mayores problemas.

La falta de alguno de estos documentos o algún fallo en su cumplimentación podrían generar retrasos en la entrega de los productos, penalizaciones e incluso, en casos más extremos, se podría cancelar la operación. Esto traería consigo una serie de gastos para el exportador, el importador, o ambos.

Dentro de los documentos relacionados con las operaciones de compraventa internacional, se encuentran los relativos a la clasificación arancelaria. Este proceso pasa por asignar a la mercancía un código numérico, basado en varios criterios, como la naturaleza del producto o los países de origen y destino.

Cuando compramos y vendemos mercancía a nivel internacional, necesitamos conocer la partida arancelaria a la que pertenece nuestro producto, ya que de ella dependerá que el importe a pagar en la aduana de importación ( en la de España cuando compramos y en la del país de destino cuando vendemos), sea mayor o menor, haciendo por lo tanto que el producto sea más o menos competitivo.

En la Unión Europea, para clasificar las mercancías, utilizamos el código TARIC, que contiene el “Arancel Integrado de las Comunidades Europeas” y recoge las disposiciones comunitarias de política comercial aplicables a mercancías importadas y exportadas por la UE: suspensiones arancelarias, derechos y prohibiciones a la importación, entre otra serie de medidas.

Cuál es su objetivo y cómo conseguir este código

Su nombre proviene del acrónimo TARif Intégré Communautaire (o arancel integrado común), y su función es alcanzar el nivel máximo de especificidad en la naturaleza o descripción del producto. Esto permite a la UE realizar una vigilancia más precisa o aplicar las medidas adecuadas al tráfico de una mercancía concreta.

Una clasificación correcta va a ahorrar tiempo y quebraderos de cabeza tanto al vendedor como al comprador. Por ello se ha tratado de alcanzar niveles máximos de concreción en la utilización de estos códigos, especialmente en lo referente a restricciones.

Por ello, es preciso incluir en la factura proforma el código Taric de cada mercancía que se vaya a enviar. Así, también evitaremos cargos inesperados. En esta factura deberá aparecer también una descripción de las mercancías, detallando de una forma precisa el contenido del envío, el material del que se compone y el uso que se le dará).

La Comisión Europea es responsable de su gestión y publica a diario una versión actualizada del TARIC en la siguiente dirección de internet

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Qué es el concepto de Última Milla

Este término, utilizado de un modo especial en el sector de los eCommerce, engloba todos los procesos relacionados con la calidad de la entrega final de un pedido online al cliente, y es uno de los conceptos más importantes dentro del sector de la logística.

Además, de todos los procedimientos que forman parte de la cadena logística del comercio electrónico, este es más crítico, ya que su consecución es esencial para las tiendas online y para cada uno de los eslabones, como la empresas de mensajería y, por descontado, para el cliente que ha realizado su compra.

En este panorama, el comercio y el responsable logístico se enfrentan a varios retos que exigen respuestas eficaces si quieren mantener una buena posición en el mercado.

Y es así porque la Última Milla no es un proceso aislado, sino que está compuesto de varias fases que marcarán el éxito final del proyecto. Comienza desde que el paquete llega al punto de distribución: el almacén. Allí deberá ser gestionado con una serie de medidas imprescindibles que aseguren las mejores prácticas para su manipulación, almacenamiento y posterior distribución.

Y en este sentido, la Última Milla se presenta como una oportunidad para mejorar la experiencia de compra de los clientes. De hecho, según las conclusiones de varios estudios del sector, un 55% de los compradores online aseguran que no volverían a comprar en una tienda en la que han tenido problemas con los envíos.

La ausencia del destinatario: el gran reto de Última Milla

La gestión de la paquetería sigue siendo un factor fundamental para el éxito del eCommerce, y un factor clave dentro de todo el proceso de la Última Milla.

De hecho, según el último estudio anual sobre Logística del eCommerce y Marketplaces de Packlink, en España, durante el 2019, 8 de cada 10 entregas se han efectuado en el primer intento previsto. Este dato ha crecido ligeramente con respecto a 2018, donde los productos finalizaban con éxito en la primera entrega con un porcentaje del 79%, frente al 82% actual.

También han mejorado las incidencias relacionadas con la ausencia del destinatario. Aunque este sigue siendo el principal problema con el que se enfrentan las compañías de comercio electrónico.

Tanto es así, que actualmente, de los paquetes que no se pueden entregar en un primer intento, los cuales tienen un porcentaje del 18%, sólo la mitad de estos no se pueden realizar con éxito porque el destinatario está ausente.

La siguiente causa (con el 46% de las incidencias) se debe al retraso en la entrega, que está totalmente ligado al hecho de no poder localizar al destinatario. La siguiente causas es la dirección incorrecta con un 11%.

Para dar una solución a este inconveniente, las agencias de transporte y mensajería pusieron en marcha los puntos de recogida. Conocidos también como puntos de conveniencia, son locales comerciales a pie de calle con unos amplios horarios de apertura, incluso durante los de fines de semana.

Actualmente, es un sistema al alza, no solo para la recogida de paquetes, sino que además, en caso de que la entrega sea contra reembolso, el comprador puede abonar su pedido en el mismo punto de recogida. Y si se trata de una devolución, es posible entregar directamente la mercancía allí mismo, y será el vendedor quien se encargue de su recepción.

Las ventajas de este servicio son claras y explican el auge de su crecimiento: los usuarios no están sujetos a un horario de entrega determinado y los vendedores ahorran costes al no tener que contar con los servicios de mensajeros, reduciendo al máximo los desplazamientos y los gastos ocasionados por este motivo.

Rapidez en la entrega: una máxima que nunca hay que olvidar

Dentro de las exigencias de la Última Milla, hay un factor esencial que siempre debemos tener en cuenta: las demandas de los compradores online cada vez son más estrictas, y los usuarios son impacientes. Así lo demuestran diversos informes sobre sus hábitos, que afirman que en su gran mayoría eligen la entrega al día siguiente de la compra como el método más habitual.

Varios estudios ponen de manifiesto además que un importante porcentaje de consumidores de productos de eCommerce están dispuestos a pagar más por disponer de mayores facilidades de envío. Entre las ventajas que consideran esenciales está la entrega inmediata, la posibilidad de acordar las horas de recogida y contar con más posibilidades: a domicilio y en puntos de entrega.

Estas demandas han generado importantes retos para el sector de la logística del comercio online, y las principales compañías se han lanzado a la carrera por ofrecer los mejores resultados.

Si un comprador necesita adquirir algo de manera urgente y considera que los plazos de envío no son los suficientemente rápidos, es más que probable que esa venta se pierda. Para evitar esto, nuestra recomendación es que ofrezcas siempre diferentes alternativas de transporte y de entrega, incluyendo siempre la opción de mensajería urgente. Esta es la estrategia que están adoptando las mayores tiendas y marketplaces de venta online.

Por ello, las medidas que los eCommerce deben integrar en su negocio tienen que estar encaminadas a conseguir entregas más rápidas, con mayor flexibilidad para el cliente y durante más días a la semana. El objetivo es alcanzar paulatinamente una meta: entregar en el mismo día a precios razonables para sus clientes.

Este término, utilizado de un modo especial en el sector de los eCommerce, engloba todos los procesos relacionados con la calidad de la entrega final de un pedido online al cliente, y es uno de los coLeer más

Los inicios de la mensajería

La importancia de los servicios de mensajería y paquetería es evidente. Tanto para recibir correspondencia como nuestras compras online, actualmente contamos con toda una infraestructura que ha evolucionado y se ha sistematizado para minimizar cada vez más los tiempos y las condiciones de entrega.

Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo nació este tipo de servicio y todo lo que se ha modernizado desde la época de los Faraones?

Efectivamente, has leído bien: los inicios de la mensajería son antiquísimos. Los historiadores los sitúan en Egipto, en el año 2.400 a.C. Los antiguos faraones tenían mensajeros reales que comunicaban al pueblo los decretos promulgados. Es decir, se trataba de un servicio de mensajería verbal.

Más adelante, nació el uso del transporte postal: se enviaban comunicados de un sitio a otro utilizando un intermediario que se movía en caballo o caminando. Los romanos y los griegos lo usaron, pero también encontramos otra evidencia de mensajería en diferentes cartas fechadas en el año 1.800 a.C., en Babilonia.

Los historiadores afirman además que existen evidencias de que en la época Grecorromana -año 27 a.C.- las cartas eran escritas con tinta en hojas de papiro, las cuales se enrollaban y eran atadas con cordones para el transporte hasta su destino.

Pero realmente fue el Emperador Augusto de Roma el primero en implementar un sistema oficial de correos, con la creación de una serie de “postas” y la ampliación de la red viaria. Esto le permitió una movilidad sin precedente alguno para comunicar y enviar a través de sus “mensajeros”, que iban a caballo o a pie.

Los primeros referentes de la mensajería en España

En nuestro país, encontramos las primeras instituciones de correos postales organizadas precisamente en este sistema del Emperador Augusto que acabamos de mencionar. Se conocía con el nombre de Cursus Publicus, y gracias a él, se comenzaron a enviar de un modo organizado por las vías de todas las villas Romanas mercancías y mensajes escritos.

Cuando este Imperio cayó, los reinos que formaban España se organizaron para crear una red propia de mensajería y paquetería entre las diferentes ciudades. Así nacieron los “mandaderos”, unas personas que iban de corte en corte transportando las misivas de sus reyes.

Cuando España se reunificó y los reinos fueron desapareciendo para convertirse en uno solo, muchos de los servicios públicos se centralizaron. Uno de ellos fue el de correo postal, cuya gestión fue dada por el Rey en 1505 a la familia Tassis, quienes tuvieron su monopolio hasta 1716.

Ese año, la monarquía española pasó a mano de los Borbones y convirtieron el servicio postal en una competencia exclusiva de la casa Real. Es decir, se convirtió en una responsabilidad del Estado.

Las innovaciones que hicieron posible el cambio

La llegada del ferrocarril, entre el año 1840 y 1850, fue el gran hito histórico que marcó las condiciones del transporte, la regularidad de los envíos y el tiempo de distribución de la correspondencia.

En Estados Unidos podemos encontrar la primera propuesta “urgente”: en 1861 nace un servicio de mensajería a caballo, que recibió el nombre de “Pony Express”. Un equipo de mensajeros llevaban la correspondencia desde el río Missouri hasta la costa del Pacífico lo más rápido que podían.

Lógicamente, la invención del automóvil y todos los progresos tecnológicos que tuvieron lugar a mediados-finales del siglo XIX, como el telégrafo, hicieron posible un gran cambio en la estructura de los servicios postales y de sus infraestructuras.

Por último, en 1911 entra en escena el servicio de paquetería y mensajería aéreo. Fue también en Estados Unidos, donde a se realizó un vuelo de 8 km para transportar paquetes con un fin comercial.

La importancia de los servicios de mensajería y paquetería es evidente. Tanto para recibir correspondencia como nuestras compras online, actualmente contamos con toda una infraestructura que ha evolucLeer más