Historia del Carnaval

Orígenes del Carnaval

El Carnaval es, probablemente, la fiesta no religiosa que más personas celebran y disfrutan en todo el mundo. Son días de disfraces, baile y diversión que pocos quieren perderse. Se trata de una festividad que se remonta a la antigüedad, mucho más allá de lo que creemos. De hecho, hay algunas evidencias de que los Sumerios ya lo festejaban hace 5.000 años.

Aun así, la historia del Carnaval es algo confusa, ya que existen varias opiniones sobre sus orígenes. La teoría que cuenta con más seguidores es que el Carnaval es una adaptación de las Saturnales romanas. Eran festividades que se celebraran en honor al Dios Saturno, para propiciar el comienzo del año agrícola.

Durante unos días, Roma se convertía en una fiesta generalizada: los romanos dejaban de lado sus normas y preceptos, así como sus deberes sociales. Se vestían con ropas muy coloridas y las relaciones jerárquicas eran anuladas, estableciéndose un intercambio de roles entre plebeyos y nobles. Ambas clases sociales se ponían máscaras, se entregaban al placer a través de la comida y de las bebidas, e incluso los amos servían a sus esclavos (estos sólo podían criticar a sus amos durante esta época del año).

Más tarde, con la llegada del cristianismo, estas fiestas pasaron a celebrarse los días justo anteriores a Cuaresma, un periodo en el cual no se podía comer carne. Fue entonces cuando la festividad adquirió el nombre de Carnaval (cuyo término deriva de carnem levare, que significa “privar a la carne”) y tomó más auge.

Su finalidad era despedirse de comer carne y decir adiós a otra serie de placeres antes de Cuaresma. Por ello, el Carnaval se caracterizaba por ser una celebración a lo grande, sin límites y en donde todo estaba permitido. Precisamente por esto, según la opinión de muchos historiadores, se iba disfrazado: para taparse el rostro y guardar el anonimato.

En la actualidad, el Carnaval se celebra en muchas partes del mundo, pero las fechas de inicio y fin no son siempre las mismas en todas las culturas, y su duración tampoco. Hay lugares donde las fiestas duran una semana y otros en los que solo son 4 días. Pero en general, los Carnavales comienzan un jueves, llamado “gordo” (llamado así porque comienza el periodo de “atracón” antes de la Cuaresma) y termina el miércoles de Ceniza.

Los Carnavales más conocidos de la historia

Si hablamos de antigüedad, el Carnaval de Colonia (Alemania) se lleva la palma. Sus autoridades aseguran que es el más antiguo del mundo, ya que lleva celebrándose unos 2.000 años (aunque también admiten que el primer desfile de carnaval organizado como se entiende en la actualidad fue en 1823). Los alemanes lo celebran de un modo muy parecido a nuestras Fallas de Valencia: durante el desfile se ridiculiza a las figuras políticas.

Pero, dejando atrás fechas, es indudable que los Carnavales más conocidos mundialmente son los de Río de Janeiro (Brasil). No en vano, son los que más visitantes atraen cada año, y por ello están incluidos en el libro Guinness (llegan 2 millones de visitantes por día, unos 400 mil de ellos son extranjeros).

Las celebración más conocida se centra en el famoso Sambódromo, pero solo tiene capacidad para 72.000 espectadores y además, la entrada al recinto tiene un coste muy elevado. Por ello, muchos optan por vivir la experiencia en un ‘bloco’, fiestas callejeras que se realizan en la ciudad durante la duración de esta festividad.

Pero más allá de Brasil, existen muchísimos otros Carnavales que no deberíamos dejar de lado. Por ejemplo, el Carnaval de Montevideo (Uruguay) está considerado como el más largo del mundo. Dura cuarenta días.

Mención aparte merece el archiconocido Carnaval de Venecia, que se remonta al siglo XI, aunque no se declaró como fiesta hasta el siglo XIII. Al igual que ocurría en Roma, era una forma en la que los ciudadanos se evadían de los problemas y también servía para que nobleza y pueblo se mezclaran.

Por ello, utilizaban máscaras, con el fin de ocultar su identidad. La diferencia con las que se utilizan en otros lugares del mundo es que tienen una particular belleza y llaman muchísimo la atención.

La historia del Carnaval en España

En nuestro país no nos quedamos atrás. De hecho, hay muchas fiestas de Carnaval por toda España y todas tienen algo único y especial.

Pero, si tenemos que destacar alguna en concreto, son los Carnavales de Cádiz, Santa Cruz de Tenerife y Águilas (Murcia), ya que han sido distinguidos como Fiestas de Interés Turístico Internacional.

El origen del Carnaval en España se sitúa en Cádiz, alrededor del XV. En ese periodo, llegaban muchos mercaderes y comerciantes desde Venecia, y por ello se heredó la costumbre de celebrar esta festividad con máscaras y disfraces. Con el tiempo, los Carnavales de Cádiz fueron evolucionando, introduciendo nuevos elementos, como los cánticos de las Chirigotas.

El modo de celebrar el Carnaval en España es bastante similar en todas las localidades: desfiles, disfraces, concursos y mucha diversión. En las fechas no coincidimos tanto, ya que varían bastante de una Comunidad a otra.

Por lo general,  el punto culminante de la celebración es el jueves de Carnaval y termina el miércoles de Ceniza con la tradición del entierro de la sardina, una parodia de un funeral que simula la despedida a los placeres de la vida y la llegada de la Cuaresma. En 2020, este plazo comprende desde el 20 al 26 de febrero.

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